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Lección 11

Sábado, 9 de septiembre de 2017

 

El príncipe de los pastores

“Se compara a Cristo, en su relación con su pueblo, con un pastor. Después de la caída del hombre vio a sus ovejas condenadas a perecer en las sendas tenebrosas del pecado. Para salvar a estas descarriadas, dejó los honores y la gloria de la casa de su Padre. Dice: ‘Yo buscaré a la perdida y haré volver al redil a la descarriada, vendaré la perniquebrada y fortaleceré a la débil’. ‘Yo salvaré a mis ovejas y nunca más serán objeto de rapiña’; ‘ni las fieras del país las devorarán’. Se oye su voz que las llama a su redil:… Su cuidado por el rebaño es incansable” (Historia de los patriarcas y profetas, pág. 169).

 

Cuidado especial por las personas

1. ¿Qué cuidado especial desea otorgar el Señor a su pueblo? ¿Cuáles son las características del pastor perfecto?

Isaías 40:11

Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

Ezequiel 34:23

Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.

“El cuidado solícito que el subpastor ha de dar a los corderos de su rebaño está bien ilustrado por un cuadro que he visto, en el cual se representaba al buen Pastor. El pastor iba adelante, mientras que el rebaño le seguía de cerca. En sus brazos, el pastor llevaba un cordero impotente, mientras que la madre caminaba confiada a su lado. Acerca de la obra de Cristo, Isaías dijo: ‘En su brazo cogerá los corderos y en su seno los llevará.”6 Los corderos necesitan más que comida diaria. Necesitan protección, y se los debe cuidar constantemente con ternura. Si uno se extravía, hay que buscarlo. La figura es hermosa, y representa muy bien el amante servicio que el subpastor de la grey de Cristo ha de prestar a los que están bajo su protección y cuidado” (Obreros evangélicos, pág. 223).

 

Jesús, el buen Pastor

2. ¿Quién es el buen Pastor? ¿Cómo identificamos al verdadero pastor del rebaño?

Juan 10:11, 14

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas… 14Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

“Cristo, el gran ejemplo para todos los predicadores, se compara a un pastor. ‘Yo soy el buen pastor: –declara él– el buen pastor su vida da por las ovejas.’ ‘Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas’.

“Como un pastor terreno conoce sus ovejas, así conoce el Pastor divino su grey que está dispersa por todo el mundo. ‘Vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice el Señor Jehová’” (Obreros evangélicos, pág. 189).

 

Perdidos sin Él

3. Sin su cuidado pastoral, ¿qué nos sucedería en este mundo lleno de ceguera y confusión?

Isaías 53:6

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

1 Pedro 2:25

Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

“Cuando Adán y Eva perdieron toda esperanza a consecuencia de la transgresión y pecado… Cristo se entregó a sí mismo para ser un sacrificio por los pecados del mundo… Cristo llegó a ser sustituto y garantía para el ser humano. Cristo dio su vida por el mundo, el cual es representado como la oveja perdida que se había alejado del redil, cuya culpa así como también debilidad fue imputada contra ellos y permaneció en el camino, dificultando su regreso. ‘En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados’. ‘Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros’. Todo hijo e hija de Dios, si tienen un Salvador constante se asemejarán a Cristo. Toda alma que no tenga un Salvador constante revelará lo mismo en diferencia al carácter de Cristo. El amor no es atesorado ni practicado” (Fundamentals of Christian Education, págs. 283, 284).

 

Dispuesto a hacer el máximo esfuerzo

4. Debido a su gran amor, ¿qué es posible para la oveja perdida? Además de hacer grandes esfuerzos y buscar, ¿qué ha hecho el verdadero Pastor por cada alma perdida?

Lucas 15:4, 5

¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso.

Juan 10:15

Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

Mateo 18:11-14

Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. 12¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? 13Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron. 14Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

“Jesucristo ha tomado la posición de uno que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido, y ha exaltado al mundo puesto que murió para redimirlo y traer de vuelta a la oveja perdida al redil. Jesús le dio su preciosa vida y su atención personal al más pequeñito de los hijos de Dios; y hay ángeles poderosos en fortaleza que acampan en derredor de los que temen a Dios. Entonces, mantengámonos en guardia y nunca nos permitamos un solo pensamiento de desprecio acerca de uno de los pequeñitos de Dios. Deberíamos ocuparnos con solicitud de los que yerran, y hablar palabras animadoras a los caídos y cuidar que ninguna acción imprudente de nuestra parte los aleje del Salvador compasivo” (Exaltad a Jesús, pág. 203).

 

Proveyendo rico pasto

5. ¿Qué tendrán en abundancia las ovejas que siguen fielmente al buen Pastor? ¿Qué atención especial da Él a las ovejas pequeñas?

Salmos 23:1, 2

Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.

Juan 10:9

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Isaías 40:11

Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

“Jesús es el buen Pastor. Sus seguidores son las ovejas de su prado. El pastor siempre está con su rebaño para defenderlo, para protegerlo del ataque de los lobos, para salir tras las ovejas perdidas y traerlas de vuelta al redil, para conducir a sus ovejas por prados verdes y llevarlas junto a aguas vivas” (Exaltad a Jesús, pág. 209).

“Jesús era el Buen Pastor a quien el portero le abre, el que conoce a las ovejas, las llama por su nombre y las conduce por donde quiere. Su fuerza es mayor que la del ladrón y el robador, quienes no entran por la puerta sino que suben por otra parte… Cristo se presentó como el único que poseía las cualidades propias de un buen pastor” (Exaltad a Jesús, pág. 191).

 

Atención especial para los enfermos y heridos

6. ¿El gran pastor da tiempo, atención y cuidado a los que están afligidos, heridos, débiles y enfermos?

Ezequiel 34:16

Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

Miqueas 4:6, 7

En aquel día, dice Jehová, juntaré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; 7y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre.

“Cristo aplicó estas profecías a sí mismo, y mostró el contraste que había entre su carácter y el de los dirigentes de Israel. Los fariseos acababan de echar a uno del redil porque había osado testificar del poder de Cristo. Habían excomulgado a un alma a la cual el verdadero Pastor estaba atrayendo. Así habían demostrado que desconocían la obra a ellos encomendada, y que eran indignos del cargo de pastores del rebaño. Jesús les presentó el contraste que existía entre ellos y el buen Pastor, y se declaró el verdadero guardián del rebaño del Señor. Antes de hacerlo, sin embargo, habló de sí mismo empleando otra figura” (El deseado de todas las gentes, pág. 442).

 

El príncipe de los pastores da vida eterna

7. Considerando su gran amor por las almas, ¿Cómo es llamado el Maestro de nuestras almas? ¿Qué traerá con Él cuando venga en gloria?

Hebreos 13:20

Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno…

1 Pedro 5:4

Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

Juan 10:28

Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

“Jesús era el Buen Pastor a quien el portero le abre, el que conoce a las ovejas, las llama por su nombre y las conduce por donde quiere. Su fuerza es mayor que la del ladrón y el robador, quienes no entran por la puerta sino que suben por otra parte… Cristo se presentó como el único que poseía las cualidades propias de un buen pastor. Se lo llama el ‘Príncipe de los pastores’… Otra vez es llamado el gran Pastor. ‘Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén’” (Signs of the times, 4 de diciembre de 1893; Exaltad a Jesús, pág. 191).

“Cristo… requiere el mismo interés por sus ovejas que él siempre les ha manifestado, y que sientan constantemente la responsabilidad del trabajo que les ha encomendado… Si imitan la abnegación de su ejemplo, el rebaño prosperará bajo el cuidado de ellos… entonces trabajarán constantemente por el bienestar del rebaño” (Spiritual gifts, tomo 3, págs. 122-124) Exaltad a Jesús, pág. 190.

 

Para estudio adicional

“El profeta Isaías había aplicado esta figura a la misión del Mesías, en las alentadoras palabras: ‘Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz, anunciadora en Jerusalem; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Veis aquí el Dios vuestro!… Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará.”1 David había cantado: ‘Jehová es mi pastor; nada me faltará.’ El Espíritu Santo había declarado por Ezequiel: ‘Y despertaré sobre ellas un pastor, y él las apacentará.’ ‘Yo buscaré la perdida, y tornaré la amontada, y ligaré la perniquebrada, y corroboraré la enferma.’ ‘Y estableceré con ellos pacto de paz.’ ‘Y no serán más presa de las gentes,… sino que habitarán seguramente, y no habrá quien espante’” (El deseado de todas las gentes, pág. 442).

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