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Lección 21

Sábado, 18 de noviembre de 2017

 

Confiando en su palabra

“Cristo continuó señalando la condición del mundo en ocasión de su venida: ‘Como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.’ Cristo no presenta aquí un milenario temporal, mil años en los cuales todos se han de preparar para la eternidad. Nos dice que como fue en los días de Noé, así será cuando vuelva el Hijo del hombre” (El deseado de todas las gentes, pág. 586).

 

Repentinamente, como un ladrón

1. Explicando su regreso, ¿qué ilustración vívida usó Jesús?

Apocalipsis 16:15

He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

1 Tesalonicenses 5:1, 2

Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 2Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.

2 Pedro 3:10, primera parte

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche…

“Pedro guardaba viva en su corazón la esperanza del regreso de Cristo, y aseguró a la iglesia del infalible cumplimiento de la promesa del Salvador: ‘Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo’ (Juan 14:3). Para los atribulados y fieles la venida de Cristo iba a parecer muy demorada, pero el apóstol les aseguró: ‘El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche…’” (Los hechos de los apóstoles, pág. 427).

 

2. Aunque estemos informados sobre las señales que precederán a la venida del Señor, ¿significa esto que sabemos la hora exacta?

Mateo 24:36

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

“Pero el día y la hora de su venida, Cristo no los ha revelado. Explicó claramente a sus discípulos que él mismo no podía dar a conocer el día o la hora de su segunda aparición. Si hubiese tenido libertad para revelarlo, ¿por qué habría necesitado exhortarlos a mantener una actitud de constante expectativa? Hay quienes aseveran conocer el día y la hora de la aparición de nuestro Señor. Son muy fervientes en trazar el mapa del futuro. Pero el Señor los ha amonestado a que se aparten de este terreno. El tiempo exacto de la segunda venida del Hijo del hombre es un misterio de Dios” (El deseado de todas las gentes, pág. 586).

 

3. Aunque el Señor ha revelado sucesos y detalles específicos del regreso de Jesús, ¿Por qué no ha dado Él a conocer el día ni la hora?

Marcos 13:32, 33

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. 33 Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.

Hechos 1:7

Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad.

“El momento exacto de la segunda venida de Cristo no ha sido revelado. Jesús dijo: ‘Pero del día y la hora nadie sabe’. Sin embargo dio señales de su venida, y dijo: ‘Cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas’ (Mateo 24:48, 36, 33). Las ofreció como manifiestas señales de su venida: ‘Levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca’ (Lucas 21:28). En vista de estas cosas el apóstol escribió: ‘Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día’ (Tesalonicenses 5:4, 5). Puesto que no conocemos la hora de la venida de Cristo, debemos vivir sobria y piadosamente en este mundo, ‘aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo’” (Reflejemos a Jesús, pág. 250).

 

4. A pesar de que la predicación del evangelio y las señales de los tiempos son cada vez más obvios, ¿qué será la venida de Jesús para muchas personas?

Lucas 21:34

Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

Marcos 13:35, segunda parte, 36…

Porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.

“Estas palabras de Cristo deben grabarse en el corazón de todos los que creen la verdad presente:… Cristo mismo nos presenta el peligro que nos acecha. Él conocía los riesgos que encontraríamos en estos postreros días y quería que nos preparásemos. ‘Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre’ (Mateo 24:37). Comían y bebían, plantaban y edificaban, se casaban y se daban en matrimonio, y no conocieron hasta el día que Noé entró en el arca y el diluvio vino y los barrió a todos. El día de Dios encontrará a los hombres absortos igualmente en los negocios y placeres del mundo, en banquetes y glotonerías, y en la complacencia del apetito pervertido, en el consumo contaminador de bebidas y del narcótico tabaco. Tal es ya la condición de nuestro mundo, y estas prácticas se encuentran hasta en los que profesan pertenecer al pueblo de Dios, algunos de los cuales siguen las costumbres del mundo y participan de sus pecados” (Testimonios para la iglesia, tomo 4, pág. 303).

 

Luz en el tiempo correcto

5. En sucesos pasados, ¿proveyó el Señor siempre cada detalle con anticipación y todo a la vez? ¿Qué escribió el apóstol Pablo sobre esto?

Efesios 3:4, 5

Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.

1 Corintios 13:9, 10, 12

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará… 12Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

“Jesús espera ansiosamente el momento de revelar a su pueblo la gloria que lo acompañará en ocasión de su segunda venida, y la ocasión de hacerles contemplar el cuadro de felicidad. Hay maravillas que revelar. Una vida entera de oración e investigación dejará muchas cosas inexploradas y sin explicación. Pero lo que no comprendamos ahora nos será revelado en el más allá. El trabajo de instrucción comenzado aquí continuará durante toda la eternidad. A medida que el Cordero conduzca a las huestes de los redimidos a la fuente de aguas vivas, les impartirá ricos tesoros de conocimiento; les explicará algunos misterios relacionados con los procedimientos de la providencia divina, que nunca antes habían sido comprendidos” (Exaltad a Jesús, pág. 355).

 

Evitando la especulación

6. Si el Señor no ha revelado ciertos aspectos del futuro, ¿es prudente especular sobre ellos? En lugar de hacer conjeturas que no ayudarán a nadie, ¿cuál debería ser nuestro primordial interés?

Deuteronomio 29:29

Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

2 Pedro 1:20

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.

Mateo 24:44

Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

Tito 2:13

Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

“Por mucho que nos esforcemos por comprender a Dios, no lo lograremos. El no deja sus planes abiertos ante las mentes curiosas e inquisitivas. Nunca debemos tratar de descorrer con manos presuntuosas las cortinas detrás de las cuales él vela su majestad. El apóstol exclama: ‘¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!’ El hecho de que el escondedero de su poder nos haya sido vedado es una prueba de su misericordia, así como el saber que se encuentra envuelto en pavorosas nubes de misterio y oscuridad; porque descorrer la cortina que esconde a la Presencia Divina es muerte. Ninguna mente mortal puede penetrar el lugar secreto donde mora y realiza su obra el Todopoderoso. No podemos comprender nada más de lo que él ve prudente revelarnos acerca de la forma como nos trata y de los motivos que lo impulsan… El nos revelará tanto como sea para nuestro bien, de acuerdo con sus propósitos; y fuera de eso necesitamos confiar en aquella mano que es omnipotente, y aquel corazón que rebosa de amor” (Exaltad a Jesús, pág. 355).

 

Esperando con optimismo por fe

7. Aunque Abrahán recibió la promesa varias veces de que él y sus descendientes poseerían la tierra de Canaán, ¿cómo vivió él mientras esperaba que la promesa se cumpliera? ¿Qué nos enseña su ejemplo?

Hebreos 11:9, 10

Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Santiago 5:7, 8

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. 8Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

“Dios dio a Abraham una vislumbre de esta herencia inmortal, y con esta esperanza, él se conformó. ‘Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, habitando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios’ (Hebreos 11:9, 10).

“De la descendencia de Abraham dice la Escritura: ‘En la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra’. Tenemos que vivir aquí como ‘extranjeros y peregrinos’, si deseamos la patria ‘mejor, esto es, la celestial’. Los que son hijos de Abraham desearán la ciudad que él buscaba, ‘el artífice y hacedor de la cual es Dios’ (Vers. 13, 16)” (Historia de los patriarcas y profetas, pág. 147).

 

Para estudio adicional

“Son muchos hoy en el mundo los que cierran los ojos a las evidencias que Cristo dió para advertir a los hombres de su advenimiento. Tratan de aquietar toda aprensión, mientras las señales del fin se cumplen rápidamente, y el mundo se precipita hacia el tiempo cuando el Hijo del hombre se manifestará en las nubes del cielo. Pablo enseña que es pecaminoso ser indiferente para con las señales que han de preceder a la segunda venida de Cristo. A los culpables de este descuido, los llama hijos de la noche y de las tinieblas. Anima a los vigilantes y despiertos…” (Los hechos de los apóstoles, pág. 211).

“La incondicional obediencia de Abraham fue uno de los casos más notables de fe y confianza en Dios que se encuentran en los anales sagrados. Con la sola promesa de que sus descendientes poseerían Canaán, sin la menor evidencia externa, siguió adonde Dios le llevaba, cumpliendo plena y sinceramente las condiciones de su parte y confiando en que el Señor cumpliría fielmente su palabra. El patriarca fue adonde Dios le indicó que era su deber ir; pasó por el desierto sin terror; vivió entre naciones idólatras, con el único pensamiento: ‘Dios habló; obedezco su voz; él me guiará y me protegerá’. Los mensajeros de Dios necesitan hoy una fe y una confianza como la que tuvo Abraham” (Testimonios para la iglesia, tomo 4, pág. 516).

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