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Lección 27

Sábado, 30 de diciembre de 2017

 

“Venid, benditos de mi Padre”

“En el último gran día se tomarán decisiones que sorprenderán a muchos. El juicio humano no tendrá lugar en las decisiones que se hagan entonces. Cristo puede juzgar y juzgará cada caso; pues el Padre le ha confiado juicio. Él estimará el servicio por aquello que es invisible para los hombres. Las cosas más secretas están completamente abiertas ante su ojo que lo ve todo. Cuando el Juez de todos los hombres complete su investigación, muchos de los que la estimación humana haya colocado primeros, serán postreros, y muchos de los que hayan sido colocados en los lugares más bajos por los hombres, serán sacados de entre las filas del pueblo y hechos primeros” (Review and Herald, 31 de julio de 1900; El ministerio médico, pág. 173).

 

Diferencia y separación

1. Mientras los creyentes e incrédulos, fieles e infieles, han vivido conjuntamente toda su vida, ¿qué sucederá cuando el Redentor venga en gloria?

Mateo 25:31-33

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

“Así presentó Cristo a sus discípulos, en el monte de las Olivas, la escena del gran día de juicio. Explicó que su decisión girará en derredor de un punto. Cuando las naciones estén reunidas delante de él, habrá tan sólo dos clases; y su destino eterno quedará determinado por lo que hayan hecho o dejado de hacer por él en la persona de los pobres y dolientes.

“En aquel día, Cristo no presenta a los hombres la gran obra que él hizo para ellos al dar su vida por su redención. Presenta la obra fiel que hayan hecho ellos para él” (El deseado de todas las gentes, pág. 592).

 

Bienvenidos al reino celestial

2. ¿Qué bienvenida oirán en aquel gran día todos aquellos que han escuchado la voz del Salvador y le siguieron por fe? ¿A qué reino imperecedero les invitará Él a entrar y heredar?

Mateo 25:34

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

“Convertirse en un obrero que persevera pacientemente en ese bien hacer que implica labores abnegadas, es una tarea gloriosa que merece las sonrisas del Cielo. El trabajo fiel es más aceptable por parte de Dios que el culto más celoso y considerado más santo. Las oraciones, las exhortaciones y las charlas son frutos baratos que frecuentemente están vinculados entre sí; pero los frutos que se manifiestan mediante buenas obras, en atención de los necesitados, los huérfanos y las viudas, son frutos genuinos, y crecen naturalmente en un buen árbol” (Testimonios para la iglesia, tomo 2, pág. 23).

“Que Dios nos ayude en nuestra gran obra de vencer. El tiene coronas para todos los que triunfan. Tiene ropas blancas para los justos. Tiene un mundo eterno de gloria para aquellos que buscan gloria, honor e inmortalidad. Todo aquel que entre en la ciudad de Dios, lo hará como triunfador. No entrará en ella como un criminal condenado, sino como un hijo de Dios” (La temperancia, pág. 101).

 

Sensibles a las necesidades de los demás

3. Además de tener fe en su mensaje y promesas, ¿qué caracterizará a quienes Jesús dará la bienvenida en su reino?

Mateo 25:35, 36

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

“Lo que hace que la vida sea un éxito es la atención consciente que se le da a lo que el mundo llama las ‘cosas pequeñas’. Las pequeñas obras de caridad, los pequeños actos de abnegación, el pronunciar sencillas palabras de ayuda, estar alerta contra los pecados pequeños: esto es el cristianismo. El reconocimiento agradecido de las bendiciones cotidianas, el mejoramiento sabio de las oportunidades diarias, el cultivo diligente de los talentos que se nos han confiado: esto es lo que el Maestro espera de nosotros.

“El que desempeña fielmente los deberes pequeños estará preparado para responder a las demandas de las responsabilidades mayores. La persona bondadosa y cortés en la vida de cada día, generosa y paciente con su familia, cuyo objetivo constante es procurar la felicidad del hogar, será la primera en negarse a sí misma y hacer sacrificios, cuando el Maestro se lo pida” (Exaltad a Jesús, pág. 340).

 

4. ¿Cuán conscientes están ellos de ayudar y servir? ¿Cómo ven ellos sus actos, a diferencia del Fariseo que se alabó a sí mismo en la oración?

Mateo 25:37-39

Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

Lucas 18:11, 12

El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

“Si hay algo que es digno de hacerse, es digno de hacerse bien. No importa cuál sea el trabajo que hagan, realícenlo fielmente. Sean veraces hasta en los detalles más pequeños. Lleven a cabo obras de amor cada día y pronuncien palabras alegres. Prodiguen sonrisas al recorrer el sendero de la vida. Al trabajar de este modo, Dios colocará su aprobación sobre ustedes, y algún día Cristo les dirá: ‘Bien, buen siervo y fiel’ (Mateo 25:21).

“En el día del juicio, los que hayan sido fieles en su vida diaria, que hayan captado la naturaleza de su obra con rapidez y la hayan llevado a cabo, sin pensar en alabanza ni ganancia, escucharán las palabras: ‘Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo’” (The Youth’s Instructor, 17 de enero de 1901; Exaltad a Jesús, pág. 340).

 

Identificándonos con los necesitados y dolientes

5. En realidad, ¿a quién han servido ellos? ¿Cómo considera el Señor la ayuda y consuelo dados a un necesitado?

Mateo 25:40

Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

“Al impartir a otros el amor y la bondad que Dios ha derramado tan abundantemente sobre nosotros, hemos de permitir que nuestra luz resplandezca. Debemos utilizar todo don de Dios de la mejor manera posible, haciéndolo productor de bien. A Dios no podemos darle nada que ya no sea suyo, pero podemos ayudar a quienes están sufriendo a nuestro alrededor. Podemos proveerles para las necesidades de esta vida, y al mismo tiempo hablarles del maravilloso amor de Dios.

“Cristo… ha declarado claramente que podemos ministrarle por medio del servicio a los que sufren…

“Hemos de estar en el mundo como una influencia correctiva, como sal que retiene su sabor. En medio de una generación impía, impura e idólatra, hemos de ser puros y santos, mostrando que la gracia de Cristo tiene poder para restaurar en el hombre la semejanza divina. Hemos de ejercer una influencia salvadora sobre quienes están en el mundo” (Bible Echo, 11 de junio de 1900) Reflejad a Jesús, pág. 190.

 

Lo opuesto–aquellos que son egocéntricos

6. ¿La clase opuesta sirvió a Jesús dando a los necesitados, tales como aquellos que eran pobres, sedientos, extranjeros y encarcelados?

Mateo 25:41-43

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

“En las filas de los observadores del sábado hay hombres que se aferran a su tesoro terrenal. Este es su dios, su ídolo; y aman su dinero, sus granjas, su ganado y sus mercaderías más que a su Salvador, quien por amor a ellos se empobreció para que ellos, mediante su pobreza, llegasen a ser ricos. Exaltan sus tesoros terrenales y los consideran de mayor valor que las almas de los hombres. ¿Recibirán ellos estas palabras de aprobación: ‘Bien hecho’? No; nunca. Escucharán llenos de asombro esta sentencia irrevocable: ‘Apartaos’. Cristo no tiene lugar para ellos. Han sido siervos perezosos que han amontonado los recursos económicos que Dios les ha dado, mientras sus semejantes perecían en las tinieblas y el error” (Consejos sobre mayordomía cristiana, pág. 129).

 

7. ¿Vieron a su Señor en la persona de los necesitados y dolientes? Si no cuidaron de Él, ¿qué pueden esperar en el día del juicio? ¿Cuál será el resultado de su egoísmo?

Mateo 25:44-46

Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

“El mundo entero recibirá entonces su sentencia. A todos se formulará la pregunta: ‘¿Ha estudiado usted diligentemente la Palabra de Dios para estar en condiciones de conocer su voluntad con el fin de estar capacitado para comprender la diferencia entre el pecado y la justicia?’ Triste será el destino de los que no acudan a Cristo para ser purificados de toda injusticia. Entonces los pecadores ven el carácter de Dios tal como es. Y también ven la pecaminosidad de los pecados que apartaron a las almas de Cristo, y las colocaron bajo el estandarte de la rebelión, para hacer guerra contra Aquel que dio su vida por ellos.

“Puesto que Cristo es uno con el Padre, igual a Él, podía hacer expiación por la transgresión, y salvar al hombre; no en sus pecados sino de sus pecados” (Alza tus ojos, pág. 270).

 

Para estudio adicional

“Aquellos a quienes Cristo elogia en el juicio, pueden haber sabido poca teología, pero albergaron sus principios. Por la influencia del Espíritu divino, fueron una bendición para los que los rodeaban. Aun entre los paganos, hay quienes han abrigado el espíritu de bondad; antes que las palabras de vida cayesen en sus oídos, manifestaron amistad para con los misioneros, hasta el punto de servirles con peligro de su propia vida. Entre los paganos hay quienes adoran a Dios ignorantemente, quienes no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo no perecerán. Aunque ignorantes de la ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu de Dios tocó su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios…

“Al abrir vuestra puerta a los menesterosos y dolientes hijos de Cristo, estáis dando la bienvenida a ángeles invisibles. Invitáis la compañía de los seres celestiales. Ellos traen una sagrada atmósfera de gozo y paz” (El deseado de todas las gentes, págs. 593, 594).

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Léase el Informe Misionero de las Escuelas Misioneras IMAB y IMAG en linea