Volver

Lección 03

Sábado, 15 de julio de 2017

 

Aparición y comisión

“Cristo no cedió ningún derecho eclesiástico para perdonar el pecado, ni para vender indulgencias, para que los hombres puedan pecar sin incurrir en el desagrado de Dios, ni concedió a sus siervos libertad para aceptar un regalo o soborno para encubrir el pecado, para que pueda escapar de la censura merecida. Jesús encargó a sus discípulos predicar la remisión de pecados en su nombre a todas las naciones; mas ellos mismos no estaban facultados para quitar una mancha de pecado de los hijos de Adán… Quien fuere que atrajere a las personas a sí mismo como uno a quien es otorgado el poder para perdonar pecados, incurre en la ira de Dios, puesto que aparta a las almas del Perdonador celestial a un mortal débil y pecador” (Spirit of prophecy, tomo 3, págs. 245, 246; Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 5, pág. 1151).

 

Mensajeros que llevan noticias asombrosas

1. Cuando los dos discípulos llegaron a Jerusalén con sus buenas nuevas, ¿sobre qué estaban hablando los demás discípulos?

Lucas 24:33-35

Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, 34que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. 35Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.

“Al Llegar a Jerusalén, los dos discípulos… fueron al aposento alto, donde Jesús había pasado las primeras horas de la última noche antes de su muerte. Sabían que allí habían de encontrar a sus hermanos. Aunque era tarde, sabían que los discípulos no dormirían antes de saber con seguridad qué había sido del cuerpo de su Señor… Llamaron para que se los admitiese, pero sin recibir respuesta. Todo estaba en silencio. Entonces dieron sus nombres. La puerta se abrió cautelosamente; ellos entraron y Otro, invisible, entró con ellos. Luego la puerta se volvió a cerrar, para impedir la entrada de espías.

“Los viajeros encontraron a todos sorprendidos y excitados. Las voces de los que estaban en la pieza estallaron en agradecimiento y alabanza diciendo: ‘Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.’ Entonces los dos viajeros, jadeantes aún por la prisa con que habían realizado su viaje, contaron la historia maravillosa de cómo Jesús se les apareció” (El deseado de todas las gentes, pág. 743).

 

El Salvador resucitado aparece

2. Mientras los discípulos conversaban juntos, ¿qué saludo escucharon? ¿Quién apareció entre ellos? ¿Qué efecto tuvo su presencia?

Lucas 24:36, 37

Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. 37Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu.

“Apenas acabado su relato, y mientras algunos decían que no lo podían creer porque era demasiado bueno para ser la verdad, he aquí que vieron otra persona delante de sí. Todos los ojos se fijaron en el extraño. Nadie había llamado para pedir entrada. Ninguna pisada se había dejado oír. Los discípulos, sorprendidos, se preguntaron lo que esto significaba. Oyeron entonces una voz que no era otra que la de su Maestro. Claras fueron las palabras de sus labios: ‘Paz a vosotros.”

“‘Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veían espíritu’” (El deseado de todas las gentes, pág. 743).

 

3. ¿Qué hizo Jesús para convencerlos de que realmente había resucitado de los muertos? Después de ver sus heridas, ¿cómo cambiaron sus mentes?

Lucas 24:38-40

Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? 39Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. 40Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.

Juan 20:20, 21, primera parte

Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. 21Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros…

“Contemplaron ellos las manos y los pies heridos por los crueles clavos. Reconocieron su voz, que era como ninguna otra que hubiesen oído… La fe y el gozo reemplazaron a la incredulidad, y con sentimientos que no podían expresarse en palabras, reconocieron a su resucitado Salvador…

“Y ahora, en la primera aparición a sus discípulos después de su resurrección, el Salvador se dirigió a ellos con las bienaventuradas palabras: ‘Paz a vosotros.’ Jesús está siempre listo para impartir paz a las almas que están cargadas de dudas y temores” (El deseado de todas las gentes, pág. 744).

“He aquí la obra de salvación… ¡Jesucristo venció! ¡He aquí la grata nueva! y somos salvos por su obra, y no por las nuestras… Nuestro Señor Jesucristo dice: ‘¡La paz sea con vosotros! mirad mis manos’; es decir: Mira, ¡oh hombre! yo soy, yo solo soy quien he borrado tus pecados y te he rescatado. ¡Por esto tienes ahora la paz! dice el Señor” (El conflicto de los siglos, pág. 141).

 

Promesa de la resurrección futura

4. ¿Qué demuestra la resurrección de Jesús sobre la resurrección futura de los redimidos? ¿Qué le sucederá a su identidad? ¿Será conservada para poder ser reconocidos por sus amigos y seres queridos?

1 Corintios 13:12

Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

1 Juan 3:2

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

“La resurrección de Cristo fue una figura de la resurrección final de todos los que duermen en él. El semblante del Salvador resucitado, sus modales y su habla eran familiares para sus discípulos. Así como Jesús resucitó de los muertos, han de resucitar los que duermen en él. Conoceremos a nuestros amigos como los discípulos conocieron a Jesús. Pueden haber estado deformados, enfermos o desfigurados en esta vida mortal, y levantarse con perfecta salud y simetría; sin embargo, en el cuerpo glorificado su identidad será perfectamente conservada. Entonces conoceremos así como somos conocidos. En la luz radiante que resplandecerá del rostro de Jesús, reconoceremos los rasgos de aquellos a quienes amamos” (El deseado de todas las gentes, pág. 744).

 

Explicando las profecías

5. ¿Qué dijo Jesús a sus discípulos para convencerlos de que su muerte no era algo extraño o inesperado? ¿Qué comenzaron a entender?

Lucas 24:44-48

Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.

“Cuando Jesús se encontró con sus discípulos les recordó lo que les había dicho antes de su muerte, a saber, que debían cumplirse todas las cosas que estaban escritas acerca de él en la ley de Moisés, en los profetas y los salmos…

“Los discípulos empezaron a comprender la naturaleza y extensión de su obra. Habían de proclamar al mundo las verdades admirables que Cristo les había confiado. Los acontecimientos de su vida, su muerte y resurrección, las profecías que indicaban estos sucesos, el carácter sagrado de la ley de Dios, los misterios del plan de la salvación, el poder de Jesús para remitir los pecados, de todo esto debían ser testigos y darlo a conocer al mundo. Debían proclamar el Evangelio de paz y salvación por el arrepentimiento y el poder del Salvador” (El deseado de todas las gentes, págs. 744, 745).

 

El don del servicio

6. ¿Qué don especial les dio el Señor? ¿Cómo se ha de comprender el otorgamiento de esta confianza sagrada?

Juan 20:22

Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

“El Espíritu Santo no se había manifestado todavía plenamente; porque Cristo no había sido glorificado todavía. El impartimiento más abundante del Espíritu no sucedió hasta después de la ascensión de Cristo… El Espíritu les fue dado con un propósito especial. Antes que los discípulos pudiesen cumplir sus deberes oficiales en relación con la iglesia, Cristo sopló su Espíritu sobre ellos. Les confiaba un cometido muy sagrado y quería hacerles entender que sin el Espíritu Santo esta obra no podía hacerse.

“El Espíritu Santo es el aliento de la vida espiritual. El impartimiento del Espíritu es el impartimiento de la vida de Cristo. Comunica al que lo recibe los atributos de Cristo. Únicamente aquellos que han sido así enseñados de Dios, los que experimentan la operación interna del Espíritu y en cuya vida se manifiesta la vida de Cristo, han de destacarse como hombres representativos, que ministren en favor de la iglesia” (El deseado de todas las gentes, pág. 745).

 

7. ¿Qué dijo Jesús sobre perdonar pecados? ¿Fueron los discípulos personalmente autorizados para perdonar los pecados de las personas?

Juan 20:23

A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

“Cristo no cedió ningún derecho eclesiástico para perdonar el pecado, ni para vender indulgencias, para que los hombres puedan pecar sin incurrir en el desagrado de Dios… Jesús encargó a sus discípulos predicar la remisión de pecados en su nombre a todas las naciones; mas ellos mismos no estaban facultados para quitar una mancha de pecado de los hijos de Adán” (Spirit of prophecy, tomo 3, pág. 245).

“… Pero coloca sobre la iglesia organizada una responsabilidad por sus miembros individuales. La iglesia tiene el deber de amonestar, instruir y si es posible restaurar… No dejéis que nadie se engañe. Llamad al pecado por su nombre. Declarad lo que Dios ha dicho respecto de la mentira, la violación del sábado, el robo, la idolatría y todo otro mal: ‘Los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Si persisten en el pecado, el juicio que habéis declarado por la Palabra de Dios es pronunciado sobre ellos en el cielo. Al elegir pecar, niegan a Cristo; la iglesia debe mostrar que no sanciona sus acciones, o ella misma deshonra a su Señor. Debe decir acerca del pecado lo que Dios dice de él. Debe tratar con él como Dios lo indica, y su acción queda ratificada en el cielo. El que desprecia la autoridad de la iglesia desprecia la autoridad de Cristo mismo” (El deseado de todas las gentes, pág.745).

 

Para estudio adicional

“El acto de Cristo de infundir sobre sus discípulos el Espíritu Santo, y de impartir su paz a ellos, fue como unas pocas gotas antes de la lluvia abundante que había de darse el día de Pentecostés… Fueron elegidos para testificar al Salvador; tenían que testificar lo que habían visto y oído de su resurrección; tenían que repetir las palabras amables que procedieron de sus labios. Ellos estaban familiarizados con su carácter santo; Él era como un ángel parado en el sol, pero sin proyectar sombra. Era la obra sagrada de los apóstoles presentar el carácter inmaculado de Cristo a los hombres, como un estándar para sus vidas. Los discípulos habían estado tan íntimamente asociados con este Modelo de santidad que eran en cierta medida parecidos a Él en carácter, y fueron especialmente instruidos para hacer conocer al mundo sus preceptos y ejemplo” (Spirit of prophecy, tomo 3, págs. 243, 244) (Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 5, pág. 1151).

 

* * *