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Lección 09

Sábado, 26 de agosto de 2017

“Asciendo a mi Padre”

“El suceso más precioso para los discípulos en la ascensión de Jesús, fue que él se separó de ellos para ir al ciclo en la forma tangible [personal] de su divino Maestro…

“Los discípulos no sólo vieron que el Señor ascendía, sino que recibieron de los ángeles el testimonio de que había ido a ocupar el trono de su Padre en el cielo. El último recuerdo que los discípulos tendrían de su Señor era el del Amigo comprensivo y el Redentor glorificado. Moisés cubrió su rostro para ocultar la gloria de la ley que se reflejaba sobre él, y la gloria de la ascensión de Cristo fue ocultada de los ojos humanos. El resplandor de la escolta celestial y la apertura de los gloriosos portales de Dios para darle la bienvenida, no habían de ser contemplados por ojos mortales” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, pág. 1053).

 

Tiempo de retornar al Padre

1. ¿Qué dijo Jesús dos veces en su oración al Padre en el Getsemaní? ¿Qué momento se estaba acercando ahora?

Juan 17:11, 13

Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros… 13Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.

“Cristo había terminado la obra que se le había encomendado que hiciera. Había reunido a aquellos que habrían de continuar su obra entre los hombres. Y dijo: ‘He sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; pero éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el que me has dado, para que ellos sean una cosa como lo somos nosotros.’ ‘Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que creen en mí por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa…. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; y que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también a mí me has amado’ (Juan 17:10, 11, 20-23, VHA)” (Los hechos de los apóstoles, pág. 20).

 

2. ¿Qué sucedió mientras Jesús estaba hablando con los discípulos sobre cosas pertinentes al reino de Dios? ¿Qué sucedió mientras ellos observaban?

Hechos 1:3, 9

A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios… 9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

“Jesús habló estas palabras precisamente antes de su ascensión al cielo; puesto que el registro dice: ‘Habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos’. Estas fueron las últimas palabras del Salvador a sus discípulos, y en ellas vemos la comisión que les fue dada, y la obra que debían hacer. Debían ser testigos de Cristo hasta las partes más remotas de la tierra. La misma responsabilidad ha sido dada a nosotros así como fue dada a ellos, y cuán deseosos deberíamos estar de cumplir la comisión de nuestro Señor para salvar a aquellos que están perdidos y para glorificar a Dios en el mundo” (Review and Herald, 19 de abril de 1892).

“Cristo vino a la tierra como Dios revestido de humanidad. Ascendió al cielo como Rey de los santos. Su ascensión fue digna de su elevado carácter. Se fue como uno que es poderoso en la batalla, vencedor, que lleva cautiva la cautividad. Fue acompañado por la hueste celestial, entre ovaciones y aclamaciones de alabanza y canto celestial” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, pág. 1053).

 

Despedida y bendición

3. ¿Qué estaba haciendo Jesús mientras se despedía de ellos? Siguiendo su ejemplo, ¿Qué deberíamos hacer cuando nos despedimos de los miembros y congregaciones de hermanos y hermanas?

Lucas 24:50, 51

Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. 51Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.

“Cuando llegó el momento en que debía ascender a su Padre, Cristo condujo a los discípulos hasta Betania. Allí se detuvo, y ellos se reunieron en derredor de él. Con las manos extendidas en ademán de bendecir, como asegurándoles su cuidado protector, ascendió lentamente de entre ellos. ‘Y aconteció que bendiciéndolos, se fue de ellos; y era llevado arriba al cielo’ (Lucas 24:51).

“Mientras los discípulos estaban mirando arriba para recibir la última vislumbre de su Señor que ascendía, él fue recibido en las gozosas filas de los ángeles celestiales” (Los hechos de los apóstoles, pág. 26).

 

4. ¿De qué se dieron cuenta los discípulos que fueron testigos de esta escena triunfante? ¿Cómo expresaron ellos su fe en Él mientras se despedía y ascendía en la nube?

Lucas 24:52

Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo.

“Ellos ahora vieron que las profecías habían sido literalmente cumplidas… El divino Maestro era en realidad todo lo que Él afirmaba ser. Las profecías relacionadas a Cristo y su misión ya no eran más un misterio para sus discípulos, sino una viva realidad; y mientras ellos contaban su experiencia al mundo, mientras exaltaban el amor de Dios, la divina promesa que ellos manifestaban era una evidencia para los hombres de que habían recibido el don del Espíritu Santo. Los corazones de los hombres se derretían y se subyugaban. La promesa: ‘Obras mayores que éstas haréis; porque yo voy al Padre”, fue cumplida. Cristo, el Mesías, había venido. El Salvador del mundo había muerto, para que todos puedan tener vida, vida eterna. No era más un asunto de fe para ellos que Él era el Maestro enviado por Dios. Se dieron cuenta de que aunque estaba revestido de humanidad, Él era de origen divino” (Review and Herald, 18 de junio de 1895).

 

La ascensión de Jesús y la promesa de su regreso

5. ¿Quién permaneció y explicó a los discípulos lo que sucedería después de que Jesús se haya ido? ¿A qué evento dirigieron estos mensajeros su atención?

Hechos 1:10, 11

Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

“Cristo había ascendido al cielo en forma humana. Los discípulos habían contemplado la nube que le recibió. El mismo Jesús que había andado, hablado y orado con ellos; que había quebrado el pan con ellos; que había estado con ellos en sus barcos sobre el lago; y que ese mismo día había subido con ellos hasta la cumbre del monte de las Olivas, el mismo Jesús había ido a participar del trono de su Padre. Y los ángeles les habían asegurado que este mismo Jesús a quien habían visto subir al cielo, vendría otra vez como había ascendido. Vendrá ‘con las nubes, y todo ojo le verá.’ ‘El mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán.’ ‘Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.’ Así se cumplirá la promesa que el Señor hizo a sus discípulos: ‘Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.’ Bien podían los discípulos regocijarse en la esperanza del regreso de su Señor” (El deseado de todas las gentes, pág. 771).

 

En el trono de gloria

6. Después de su gran lucha y su victoria sobre el pecado y la muerte, ¿en dónde se sentó el Señor Jesús? ¿Qué posición recibió?

Marcos 16:19

Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.

Juan 17:5

Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

Filipenses 2:8-11

Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

“Los discípulos no sólo vieron que el Señor ascendía, sino que recibieron de los ángeles el testimonio de que había ido a ocupar el trono de su Padre en el cielo. El último recuerdo que los discípulos tendrían de su Señor era el del Amigo comprensivo y el Redentor glorificado. Moisés cubrió su rostro para ocultar la gloria de la ley que se reflejaba sobre él, y la gloria de la ascensión de Cristo fue ocultada de los ojos humanos. El resplandor de la escolta celestial y la apertura de los gloriosos portales de Dios para darle la bienvenida, no habían de ser contemplados por ojos mortales” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, pág. 1053).

“La gloria del Padre estaba revelada en el Hijo; Cristo hizo manifiesto el carácter del Padre. Él estaba tan perfectamente conectado con Dios, tan completamente rodeado de su luz circundante, que aquel que había visto al Hijo, había visto al Padre. Su voz era como la voz de Dios. Notad la oración de Cristo antes de su crucifixión: ‘Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese’” (Review and Herald, 7 de enero de 1890).

 

Predicación y confirmación divina

7. Al ya no ser bendecidos por la presencia física de Jesús, ¿qué preservó a los discípulos de  ser obstaculizados por la duda o desorientación? ¿Qué experiencias hicieron inmediatamente?

Hechos 1:12

Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.

Lucas 24:53

y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.

Marcos 16:20

Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

“Los discípulos ya no desconfiaban de lo futuro. Sabían que Jesús estaba en el cielo, y que sus simpatías seguían acompañándolos. Sabían que tenían un amigo cerca del trono de Dios, y anhelaban presentar sus peticiones al Padre en el nombre de Jesús. Con solemne reverencia, se postraban en oración, repitiendo la garantía: ‘Todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.’ Extendían siempre más alto la mano de la fe, con el poderoso argumento: ‘Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.’ Y el día de Pentecostés les trajo la plenitud del gozo con la presencia del Consolador, así como Cristo lo había prometido” (El deseado de todas las gentes, pág. 772).

 

Para estudio adicional

Desde aquella escena de gozo celestial, nos llega a la tierra el eco de las palabras admirables de Cristo: ‘Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.’ La familia del cielo y la familia de la tierra son una. Nuestro Señor ascendió para nuestro bien y para nuestro bien vive. ‘Por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos’” (El deseado de todas las gentes, pág. 774).

“La resurrección y la ascensión de nuestro Señor constituyen una evidencia segura del triunfo de los santos de Dios sobre la muerte y el sepulcro, y una garantía de que el cielo está abierto para quienes lavan las vestiduras de su carácter y las emblanquecen en la sangre del Cordero. Jesús ascendió al Padre como representante de la familia humana, y allí llevará Dios a los que reflejan su imagen para que contemplen su gloria y participen de ella con él” (Testimonios para la iglesia, tomo 9, pág. 227).

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Léase el Informe Misionero del Sudeste de Asia en linea