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El Nuevo nacimiento

 

1. Principio

Creemos que un ser humano que entrega su vida a Jesucristo y le acepta como su Salvador personal experimentará el nuevo nacimiento. Juan 1:12-13.

“Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del Corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz, reemplazan a la ira, la envidia y las contenciones. La alegría reemplaza a la tristeza, y el rostro refleja la luz del cielo. … La bendición viene cuando por la fe el alma se entrega a Dios. Entonces ese poder que ningún ojo humano puede ver, crea un nuevo ser a la imagen de Dios.” El Deseado de Todas las Gentes, 144.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

“El contraste entre lo que eran antes y lo son ahora será muy claro e inequívoco. …

“En el corazón regenerado por la gracia divina, el amor es el móvil de las acciones.” El Camino a Cristo, 58, 59.

“En el nuevo nacimiento el corazón viene a quedar en armonía con Dios, al estarlo con su ley. Cuando se ha efectuado este gran cambio en el pecador, entonces ha pasado de la muerte a la vida, del pecado a la santidad, de la transgresión y rebelión a la obediencia y a la lealtad. Terminó su antigua vida de separación con Dios; y comenzó la nueva vida de reconciliación, fe y amor.” El Conflicto de los Siglos, 521.

“La regeneración es el único sendero que da acceso a la ciudad de Dios.” 3 Joyas de los Testimonios, 292. Juan 3:3-8; 1:12, 13; 1 Pedro 1:23; Santiago 1:18; 2 Pedro 1:3, 4.

 

2. Introducción

La condición natural del ser humano se encuentra detalladamente descrita en Romanos 3:10 –12 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios; todos se apartaron a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno”. Esta descripción es desesperante, pues en la persona humana sólo se encuentra:

• Injusticia

• Falta de conocimiento

• Desinterés por Dios

• Separación de Dios

• Inutilidad

• Maldad

De acuerdo a la cita bíblica no hay excepciones, ya que ‘no hay ni aun uno’ que actúa bien en su condición carnal, pues todos los seres humanos pecan, de acuerdo con Romanos 5:12 “…como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así paso a todos los hombres, pues que todos pecaron”.

El ser humano es incapaz de cambiar su naturaleza y condición: “Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal” Jeremías 13:23 y ante esta situación sólo existe una opción de acuerdo con Mateo 1:21 “…y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.

“Por naturaleza, el corazón es malo, …ningún invento humano puede hallar un remedio para el alma pecaminosa.” El Deseado de Todas las Gentes, 143.

 

3. Definición

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” Juan 3:3. El nuevo nacimiento es la única forma en podremos ser idóneos como ciudadanos del reino de Dios. A través de Jesucristo este milagro se lleva a cabo en el ser humano: “Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios” Juan 1:12, 13. Así pues, cada persona debe nacer de nuevo en Cristo por medio del ‘agua’ y del ‘Espíritu’ Juan 3:5 “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.

A continuación se presenta un paralelismo entre los dos nacimientos que envuelven la vida de un cristiano:

 

 

Es importante tomar en consideración la parte que le corresponde al ser humano en esta experiencia: “Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre” Juan 1:12. La aceptación de Cristo como Salvador personal es fundamental para que el nuevo nacimiento se realice en el individuo, pues “…en ningún otro hay salvación: porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” Hechos 4:12.

La transformación a llevar a cabo a través del nuevo nacimiento es absolutamente completa: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17. Pero, esta experiencia es inaccesible a la compresión intelectual del ser humano, ya que “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de donde viene, ni a dónde vaya; así es todo aquel que es nacido del Espíritu” Juan 3:7, 8.

“Se oye el viento entre las ramas de los árboles, por el susurro que produce en las hojas y las flores; sin embargo es invisible, y nadie sabe de dónde viene ni adónde va. Así sucede con la obra del Espíritu Santo en el corazón. Es tan inexplicable como los movimientos del viento.” El Deseado de Todas las Gentes, 143, 144.

 

4. Características

La verdadera conversión o nuevo nacimiento produce unos resultados visibles, los cuales se presentan a continuación:

• VIDA

 “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo …” Efesios 2:5.

• AMOR

 “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte” 1 Juan 3:14.

• DIRECCIÓN DIVINA

 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios” Romanos 8:14.

• SEGURIDAD

 “Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios” Romanos 8:16.

• FRUTOS

 “Así que, por sus frutos los conoceréis” Mateo 7:20 y Gálatas 5:22, 23.

• OBEDIENCIA

 “Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos …” 1 Juan 5:3

• PREDICACIÓN

 “Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti” Salmo 51:13.

• VICTORIA

 “Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe” 1 Juan 5:4.

 

“Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz, reemplazan a la ira, la envidia y las contenciones. La alegría reemplaza la tristeza, y el rostro refleja la luz del cielo. Nadie ve la mano que alza la carga, ni contempla la luz que desciende de los atrios celestiales. La bendición viene cuando por la fe el alma se entrega a Dios. Entonces ese poder que ningún ojo humano puede ver, crea un nuevo ser a la imagen de Dios.” El Deseado de Todas las Gentes, 144.

 

5. Referencias

En la primera epístola del apóstol Juan, se detalla en una forma muy hermosa el efecto que tiene en el ser humano ‘nacido de Dios’.

 

1. JUSTICIA DIVINA

 “Si sabéis que él es justo, saber también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él” 1 Juan 2:29.

 

2. NO SE PRACTICA EL PECADO

 “Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios” 1 Juan 3:9.

 

3. AMOR Y CONOCIMIENTO DIVINO

 “Carísimos, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios” 1 Juan 4:7.

 

4. CREENCIA EN CRISTO

 “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios: y cualquiera que ama al que ha engendrado, ama también al que es nacido de él” 1 Juan 5:1.

 

5. FE VICTORIOSA

 “Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe” 1 Juan 5:4.

 

6. ATENCION

 “Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo …” 1 Juan 5:18.

 

7. SALVAGUARDIA

 “Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca” 1 Juan 5:18.

 

“Por los méritos de Cristo puede restablecerse la armonía entre el hombre y su Creador. Su corazón debe ser renovado por la gracia divina; debe recibir nueva vida de lo alto. Este cambio es el nuevo nacimiento, sin el cual, según expuso Jesús, nadie ‘puede ver el reino de Dios’ (Juan 3:3).” El Conflicto de los Siglos, 520, 521.

 

6. Comentarios

“Los que reciben la verdad adquieren tal fe, que actúa por amor y purifica todo el ser, que los conduce a una acción decidida. Por esto la verdad es santificadora. Su poder transformador se advierte en el carácter. Al ser admitido en el santuario interior, no actúa en la superficie, dejando el corazón irregenerado; tampoco se limita a agitar las emociones, descuidando el buen juicio y la voluntad; al contrario, desciende hasta las profundidades de la naturaleza para producir una acción armónica de todo el ser.

La obra del que pasa por la experiencia de la verdadera conversión es diligente. Procede como Cristo lo hizo. Ya no vive más para sí mismo, sino enteramente para el Señor. Está perdido para el mundo, porque ahora su vida está escondida con Cristo en Dios. Como resultado, el yo deja de tener supremacía. La luz que brilla desde la cruz del Calvario lo sostiene con sus rayos, y el Espíritu toma todo lo que pertenece a Cristo. Su propósito es darlo a conocer en forma tan atractiva para que la luz logre tener un efecto transformador en sus hábitos y prácticas, y además, le permite testificar de que es una nueva criatura en Cristo.” Recibiréis poder, 172.

“La religión proveniente de Dios es la única que nos puede conducir a él. Para servirle convenientemente es necesario haber nacido del Espíritu divino.” 3 Joyas de los Testimonios, 356.

“Por el simple hecho de creer en Dios, el Espíritu Santo ha engendrado una vida nueva en el corazón. Sois como un niño nacido en la familia de Dios, y él os ama como a su Hijo.” El Camino a Cristo, 54, 55.

“La fuente del corazón debe ser purificada antes que los raudales puedan ser puros. El que está tratando de alcanzar el cielo por sus propias obras observando la ley, está intentando lo imposible. No hay seguridad para el que tenga sólo una religión legal, sólo una forma de la piedad. La vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo y al pecado, y una vida enteramente nueva. Este cambio puede ser efectuado únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo.” El Deseado de Todas las Gentes, 143.

 

7. Conclusión

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. (Juan 3:3.)

Nicodemo ocupaba un puesto elevado y de confianza en la nación judía... Como otros, había sido conmovido por las enseñanzas de Jesús... Las lecciones que habían caído de los labios del Salvador le habían impresionado grandemente, y quería aprender más de estas verdades maravillosas.

Nicodemo había venido al Señor pensando entrar en una discusión con él, pero Jesús descubrió los principios fundamentales de la verdad. Dijo a Nicodemo: No necesitas conocimiento teórico tanto como regeneración espiritual. No necesitas que se satisfaga tu curiosidad, sino tener un corazón nuevo. Debes recibir una vida nueva de lo alto, antes de poder apreciar las cosas celestiales.

El cambio de corazón representado por el nuevo nacimiento puede realizarse únicamente por la obra efectiva del Espíritu Santo... El orgullo y el amor propio resisten al Espíritu de Dios; cada inclinación natural del alma se opone al cambio que transforma la altivez y el orgullo en la mansedumbre y humildad de Cristo. Pero si hemos de caminar en la senda de la vida eterna no debemos prestar oído al susurro del yo... Al recibir la luz divina y cooperar con las inteligencias celestiales, nacemos de nuevo, liberados de la corrupción del pecado por el poder de Cristo.

El tremendo poder del Espíritu Santo obra una transformación entera en el carácter del agente humano, convirtiéndolo en una nueva criatura en Cristo Jesús... Las palabras y acciones expresan el amor del Salvador. No hay competencia por el lugar más alto. Se renuncia al yo. El nombre de Jesús está escrito en todo lo que se dice y hace.

¿No es la renovación del hombre el mayor milagro que puede hacerse? ¿Qué no puede hacer el agente humano que por fe se aferra del poder divino?” Dios nos cuida, 82.

 

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